¿¿¿¿PUNTOS GATILLO????


orlando

Imagínate que eres un médico internista y que te dicen que te duele la rodilla porque tienes un punto gatillo en el cuádriceps… Imagínate que eres un hematólogo y que te dicen que a tu mujer le duele el cuello porque tiene un punto gatillo en el trapecio… ¡Un punto gatillo! ¿Y eso qué es? ¿Una enfermedad tropical? ¿No se os ha ocurrido un nombre menos exótico?

Gatillo en punto

La terminología es importante, es el conjunto de términos o vocablos propios de una determinada profesión, ciencia o materia. Es un inventario de términos que sirve para conceptualizar, es decir, para forjar conceptos. Como todo lenguaje, sirve para comunicarse y también para incomunicarse, para conseguir crédito o descrédito.

La primera persona de la que tenemos noticia que usó el término punto gatillo (trigger point) en el contexto del dolor musculoesquelético fue un cirujano ortopédico llamado A. Steindler, quien en el año 1940 empleó este término para referirse a puntos dolorosos en las zonas lumbar y glútea cuyo tratamiento mediante infiltraciones de novocaína  podía aliviar ciáticas. Después vinieron la Dra. Travell, y el Dr. Simons y muchos más…

Ha llovido mucho desde el año 1940. Han pasado muchas cosas en el mundo en general y en el mundo miofascial (o miofascista, como con cierta complicidad nos gusta denominarlo) en estos 72 años. Entre otras cosas, ha pasado que hoy en día sabemos muchas más cosas de los puntos gatillo. Sabemos, por ejemplo, que son una patología neuromuscular que ocasiona contracturas musculares . Es decir, ha pasado que conocemos su etiología.

Hace tiempo, en varias conversaciones con Jay Shah y con Jan Dommerholt, tanto conjuntamente como por separado, salió el tema de los puntos gatillo no miofasciales. Jay y Jan estaban de acuerdo en que era un error hablar de puntos gatillo no miofasciales. Según ellos lo más correcto sería reservar el nombre de punto gatillo exclusivamente para los miofasciales y buscar otra denominación para los no miofasciales y evitar así confusiones. Me manifesté totalmente contrario a esa idea y de hecho les propuse justo lo contrario: Sabemos lo que es un punto gatillo miofascial ¿por qué no llamarlo por su nombre, dejando el esotérico y extravagante término de punto gatillo para los no miofasciales, que seguimos sin saber lo que son? Les expliqué que, en mi opinión, uno de los motivos de nuestra falta de credibilidad fuera de nuestro ámbito es el hecho de usar una terminología tan poco científica. No sé si les convencí, pero creo que al menos les planté la semilla de una idea que espero que algún día fructifique en nuestro mundo miofascial.

Bien está que el Dr. Steindler o a la Dra. Travell, en las décadas de los 40 y de los 50 del siglo pasado, usaran la expresión punto gatillo para referirse a una zona de un músculo desde la cual se disparaba el dolor a otra zona distante, pero creo que no tenemos excusa para seguir usándola hoy en día. No obstante, ni me toca a mí  decidirlo, ni creo que este sea el foro más adecuado para proponer  y debatir alternativas (aunque se aceptan sugerencias). Si algún día se decide cambiar la terminología, habrá de hacerse en respuesta a una necesidad de todo el colectivo y con el amplio consenso de un panel de expertos en la materia, que tendrá que encargarse, en primer lugar, de definir la correcta taxonomía de los puntos gatillo para, a continuación, decidir el término más apropiado para referirnos a ellos y a sus diferentes tipos. Un alumno de un curso en Valencia (lo siento, no recuerdo su nombre) me dijo un día: a los puntos gatillo habría que llamarles yokoonos, porque son los que crean la tensión en la banda. Puede ser una idea…

Sirva este provocador texto para inaugurar este blog que yo mismo y los compañeros que formamos el equipo de los Seminarios Travell y Simons (los seminaristas, como nos gusta llamarnos) usaremos como tribuna para comentar noticias, reflexiones, artículos, iniciativas, eventos, etc. Y en el que esperamos que participéis todos los interesados en este tema con vuestros propios comentarios. Es el Blog de los Puntos Gatillo, y así se llamará mientras no se nos ocurra nada mejor. Aunque desde ya os digo que estoy deseando cambiarle el nombre…

Orlando Mayoral del Moral

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13 comentarios

  1. Querido Orlando.

    Mira que te ha costado. Me imagino que los “chicos” por fin te han convencido de esto del 2.0. Me Alegro de que hayas dado el paso porque tu contribución a la fisioterapia merece que sea divulgada de esta forma.

    Con respecto a llamarle trigger, el trigger es un desencadenante, por lo tanto, esté bien empleado el término y a lo mejor tiene menos sentido en castellano. Pero si no te gusta el nombre de puntos gatillo ahí va mi propuesta

    Puntos perrillo, ja ja ja ja.

    Un abrazo, y no lo cambies, ya no sería lo mismo..

    Abrazo

  2. Xavier Balsells · · Responder

    Enhorabuena, este blog promete.
    No sé si lo más importante es el nombre… (“el nom no fa la cosa”, decimos por aquí), pero seguro que todos podemos aprender mucho.
    Un saludo

    Xavier Balsells

  3. Oscar Sanchez · · Responder

    Enhorabuena por el blog.
    Felicidades a Orlando por la incorporacion al sistema 2.0 .

    Este es un buen debate con el que comenzar,yo tambien opino que el nombre “punto gatillo” puede robarnos credibilidad en muchos casos. Yo he optado por denominarlo Sindrome Miofascial cuando me toca hablar con sanitarios no fisioterspeutas, y ahi ya no preguntan tando o al menos lo hacen con otro tono.

    Un saludo.

  4. Que alegria encontrarme esta herramienta tan fantastica. Gracias por todo lo que nos aportais.
    Un abrazo
    Iria

  5. Es cierto que a veces, cuando a pacientes, medicos u otros miembros del colectivo sanitario les explicas lo que es un punto gatillo (PG) y el síndrome de dolor miofascial (SDM), tu mismo te das cuenta que la terminología no es la más acertada, ni ayuda a la comprensión del problema.

    De una manera coloquial, a los pacientes, amigos o família les suelo explicar que tienen “microcontracturas” (cosa a su vez cierta) que a parte de dolor local, les puede provocar dolor a distancia, problemas en la movilidad y otros fenómenos. Ellos asocian esas “microcontracturas” a “nudos” o “nodulos” que ellos mismos ya han sido capaces de descubrir mediante la auto-palpación y les es más fácil de entender que si les hablas de PG, que enseguida lo asocian a acupuntura, y más cuando les propones el uso de la punción seca para solventar el problema.

    Cuando hablo con sanitarios o elaboro algún informe, a la palabra PG le sigue, entre paréntesis, la aclaración “lesión neuromuscular por una disfunción en la placa motora” (afirmación de la que empieza a haber cierta evidencia seria). A veces utilizo el termino ingles Trigger Point que les es más familiar, pero aún así muchos siguen sin saber de lo que hablas.

    No se si “microcontracturas” sería el termino propicio para empezar a utilizarlo como sinónimo de PG, pero si que creo que es más esclarecedor, conocido y acertado.

    ¿Que opinais?

  6. Coincido con lo comentado en el foro. Yo suelo utilizar la palabra contractura muscular para referirime a un punto gatillo cuando hablo con mis pacientes o profesionales no fisioterapeutas, ya que me simplifica mucho la comprensión. A fin de cuentas para mí (y si no por favor corregirme) desde un punto de vista neurofisiológico hablamos de un nodo de contracción, y me parece un término correcto. Habría que profundizar en qué otro tipo de contracturas no correspondientes con lo que conocemos del PGM existen:

    – AEE del PGM que mantiene el nodo de contracción (Ach, etc..)
    – Consolidación de la titina
    – Causas neurógenas (ya se contempla la modulación del SN en los PGM…)

    Habría que ver qué otras factores provocan una contractura y no un PGM para no llamar a un PGM contractura muscular, que es un término más asimilado por la población no fisioterapeuta. Si podéis aportar algo a este respecto se agradece, es algo que a menudo me pregunto cuando la gente habla de contracturas musculares

    Otra cuestión es que haya factores perpetuadores que hagan que esa contractura/s acaben desarrollando un síndrome de dolor miofascial, que quizá no debería llamarse síndrome (sino enfermedad) si sabemos que la causa es el/los PGMs

    Espero vuestras aportaciones, y enhorabuena por la iniciativa

  7. Hola compañeros,
     
    A pesar de que llevo muchos años trabajando con los puntos gatillo y le tengo un cierto aprecio al término, la verdad es que mi parecer igual sorprende a más de uno. El término “punto gatillo” coincido con Orlando que es demasiado exótico. Es incluso demasiado simpático. Más de una vez me ha sorprendido el hecho que la gente esboza una sonrisa al oir la palabra. Y a mi me parece algo muy serio que merece ser explicado y comprendido. Por eso soy de la opinión que el término contractura muscular tiene más  presencia y empaque (aunque es más impreciso desde el punto de vista terminológico) . Hablar de una contractura muscular facilita la comunicación con el resto de la comunidad sanitaria por el hecho de utilizar un lenguaje más común. Es por eso que normalmente hablo a mis pacientes de Síndrome de dolor miofascial y contracturas musculares.
    Si se me permite, haré un paralelismo con una frase de la película Tiburón que me parece acertada para la ocasión. Hay un momento de la película en que el alcalde de Amity (la Isla donde el tiburón blanco provoca el caos) dice que si gritas en una playa “¡Barracuda!” nadie te hará caso, pero si en lugar de eso gritas…”TIBUROOOÓN” cundirá el pánico. Algo parecido pasa en el caso que nos ocupa, si hablas de un “punto gatillo” la gente piensa que estás hablando de ooootra categoría de puntos más a tratar (Valleix, tender points, puntos de acupuntura…). Si en cambio hablas de una “contractura muscular”, todo el mundo sintoniza rápidamente con una entidad prevalente, conocida, relevante y que necesariamente hay que tener en cuenta (sin que cunda el pánico). Estoy convencido que Xevi Sala discrepará mucho de mi opinión! 😉
     
    Un saludo a todos! Y adelante con el blog! Que empiece la fiesta!

  8. Rafa Guerra · · Responder

    Hola a todos!!

    Como seguimos teniendo pendiente juntarnos… me parece muy interesante compartir nuestras oponiones en relación al nombre de mi querido punto gatillo.

    En lo que a mi respecta, creo que, especialmente en los últimos seis años, he llamado al punto gatillo por ese nombre creo que en ninguna ocasión.

    Cuando viene un paciente con un cuadro clínico de más o menos larga evolución, con lo invalidante que puede llegar a ser, con un problema tan grande para ellos, y nosotros simplificamos esa situación con un simple punto, y encima gatillo, una palabra ridícula para definir una “situación tan dramática” … (y no por las connotaciones traumáticas que la derivación de “gatillo” puede producir en el sexo masculino…)

    No, por supuesto que no, un problema tan grande no puede ser un punto gatillo. Nosotros estamos acostumbrados a oirlo, pero… y el paciente? que sentirá cuando escucha gatillo? En mi modesta opinión no me suena serio, y yo le doy mucha importancia al “efecto específico” en nuestros tratamientos, al fin y al cabo, es la parte más importante en la curación del paciente, (aunque mucha gente todavía piensa que son ellos los que curan…)

    A mis pacientes, erróneamente o no, comparto con ellos explicándoles como funciona su cuerpo adptándolo a su nivel de comprensión hasta llegar al concepto que aprenden de “placa motora”. Por tanto, en ese punto, ya definimos su problema como una “disfunción de placa motora”, es decir, en la unión neuromuscular, justificando el tratamiento invasivo como el tratamiento de elección, y haciéndoles partícipes del “estado orgásmico” que sentimos cuando literalmente damos en la “diana”, mientras al unísono gritamos abrazados las REL… Otra!! otra!! otra!!! otra!!!…. hasta caer rendidos sobre la camilla mientras en un gesto de complicidad podemos ver por fin, la luz al final del túnel…

    Perdonar mi osadía pseudoliteraria. Todavía me emociono cuando pienso en ello…

    En resumen, punto gatillo nunca!!, voto por las disfunciones de placas motoras, como parte de un “Síndrome de Dolor miofascial” que es el nombre con el que terminamos de definir y redondear el diagnóstico,la sesión, los informes, y nuestras relaciones con otros profesionales sanitarios.

    Y respecto a contracturas, no coment, demasiado simple y común para un problema tan complejo y bonito. Ya sabéis, somos miofascistas…

    Así lo hacemos en Getafe, hasta ahora… pero estoy abierto a cualquier sugerencia que tambien me siga emocionando.

    PD: Para más adelante… y cuando lleguemos a una opinión unánime respecto al Punto gatillo que nos ocupa.

    Otro debate que invito a cuestionar, porque yo ya estoy en un proceso de desuso… y es el de “aguja”.

    ¿por qué aguja? con todas las connotaciones negativas que tiene…

    Hay que encontrar otra palabra!!!

    Un abrazo a todos.

    Rafa.

  9. jose cantero · · Responder

    En primer lugar, enhorabuena por el blog, y por crear este espacio de conocimiento en la web, tan necesario para los fisioterapeutas interesados en el Síndrome del Dolor Miofascial.
    Sin duda, un debate muy interesante el de la denominación del PUNTO Gatillo. Desde mi PUNTO de vista, hay que aprovechar el momento actual en el que la RAE no incluye el término Punto Gatillo entre sus acepciones. Pero puestos a que ya tenemos el PUNTO de cruz, el PUNTO de Set en el tenis, o los PUNTOS de La Caixa…no estaría mal tener los PUNTOS Mayorales o de Orlando !!! Sería un Puntazo !!!
    Ahora en serio, creo que el término gatillo es una traducción del Inglés que no suena demasiado respetable en castellano, como creo que habéis coincidido todos. Al igual que la palabra Punto no siempre es demasiado exacto en términos anatómicos, siendo más propio hablar de foco, zona o nódulo. Bueno, seguro que los que más sabéis de esto encontraréis la mejor forma de llamar a nuestro querido compañero de viaje el Punto Gatillo. Un saludo.
    José Cantero.

  10. Parece que hay unanimidad en la necesidad de cambiar la terminología que utilizamos al hablar de los puntos gatillo. Yo me sumo a esa opinión. Es cierto que el lenguaje tiene que describir lo más fielmente posible aquello de lo que estamos hablando. Pero en el fondo, lo más importante es que sirva para que el emisor (nosotros) y el receptor (pacientes, por ejemplo) se entiendan. Y el término “punto gatillo” necesita de demasiada explicación posterior hacia nuestro interlocutor para que nos sea útil.
    No me equivoco si digo que los dueños de este blog son los que marcan la pauta del tratamiento del síndrome de dolor miofascial entre la comunidad castellanoparlante (y catalanoparlante). Bueno, y a nivel mundial también, pero eso ya no viene al caso de lo que estamos hablando. No tengais ningún tipo de problema en modificar lo que creais conveniente! Aqui estaremos para daros apoyo, y alguna colleja si viene al caso.
    A nivel de usuarios, hablar de contracturas o microcontracturas me parece útil, rápido de comprensión y correcto desde un punto de vista científico. Si me apurais: Contractura para hablar de Banda Tensa. Microcontractura para hablar de Punto Gatillo. Un poco “patillero”, pero fácilmente comprensible por el paciente. Ahí lo dejo, y que hablen los que saben muuuuucho más que un servidor.

    Aprovecho para pedir algo mucho más relevante para el mundo de los puntos gatillo que este cambio terminológico. ORLANDO: HAZTE UNA CUENTA DE TWITTER, YA!!!

  11. Alejandro · · Responder

    Hola, mi nombre es Alejandro y me han diagnosticado puntos gatillo en el trapecio, pero es una lesion que tengo desde los 20 y ahora tengo 42 años. Bueno, a lo largo de este tiempo me han dicho de todo (sindrome desfiladero toráxico, sindrome miofascial, etc) y fue este año cuando descubri el termino punto gatillo. Sorprendentemente fue en el seguro, donde me pincharon con una aguja no se que, pero el dolor no remite y a veces es insoportable, con ataques de ansiedad, por la impotencia supongo despues de tantos años. Escribo esto para preguntar a alguien si sabe de algun especialista particular, que trate los puntos gatillos en Las Palmas de Gran Canaria, ya que estoy harto de masjistas que te venden el oro y el moro, para luego quedarte como siempre, dolorido y sin dinero. Gracias. Un saludo. Genial la idea del blog del punto gatillo.

    1. Hola Alejandro.
      En nuestra pagina web puedes ver un listado de los profesionales que te pueden ayudar en tu zona.
      http://www.travellysimons.com/profesionales/index.php

      Gracias por tu participación en el blog.

  12. fernando martínez · · Responder

    buenas tardes, tambien los llaman puntos de activación.

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