Punción seca: ¿una herramienta más? Por Carlos Giménez Donoso.


Después de mucho tiempo de inactividad tenemos el placer de comenzar este 2017 con una entrada de nuestro amigo y compañero Carlos. Aquí os dejamos sus interesantes reflexiones:

Punción seca: ¿una herramienta más?

Cuando terminé mi primera formación en el síndrome de dolor miofascial (SDM), la punción seca se convirtió en una herramienta estrella para tratar los “problemas musculares”. Así la entendía. Me parecía que encajaba perfectamente con cualquier otra metodología de exploración y tratamiento del paciente. Así se lo explicaba a mis compañeros cuando les animaba a que hiciesen ese curso que tanto me había maravillado: “da igual que hagas osteopatía, terapia manual contemporánea o cadenas musculares, la punción seca es compatible con cualquiera de las metodologías”.

En la formación del SDM se repite hasta la saciedad que una cosa es tratar puntos gatillo miofasciales (PGM) y otra cosa es el tratamiento del SDM. Una vez tratados los PGM, es necesario abordar los factores etiológicos y de perpetuación. Una visión simple del asunto me hizo desarrollar, en un primer momento, la idea de que por un lado aprendes punción seca para tratar PGM y por otro lado utilizas algún otro abordaje de fisioterapia (terapia manual, control motor, neurodinámica…) para ayudar a la resolución del problema del paciente.

Con el tiempo, no es que haya cambiado mi concepción sobre la punción seca. Sigo pensando que es una herramienta más (muy útil por cierto). Sin embargo, al considerar el manejo del SDM, cada vez estoy más convencido de que requiere tener integrado un concepto, una metodología de trabajo en sí misma.

Con los años de práctica clínica y de profundización en el estudio del dolor miofascial, se van integrando de forma casi inconsciente conceptos, patrones clínicos, relaciones causales que acaban determinando en cierto modo tu toma de decisiones clínicas. Pondré un ejemplo práctico:

Un paciente describe dolor en el borde medial de la escápula. Al preguntar sobre aspectos mecánicos que reproduzcan sus síntomas se descubre que la inspiración profunda agudiza claramente su dolor. En la inspección se observa una postura de anteriorización de la cabeza. En los movimientos activos se aprecia una restricción clara de la lateroflexión cervical izquierda por sensación de tensión en el lateral derecho del cuello. Obviamente con esta información pueden empezar a surgir numerosas hipótesis. Algunas de estas hipótesis son las que llamamos coloquialmente “caballos” (obvias) y otras serán más bien “cebras” (remotas).

Para mí, es un patrón clínico que encaja perfectamente con un SDM de escalenos. A día de hoy, esto me parece un caballo y no una cebra. Pero he de reconocer que si no has profundizado en el conocimiento del SDM, en un primer momento pensar en los escalenos con esta presentación clínica te pueda parecer una cebra…

El resultado será que no pensarás nunca en los escalenos como posibles participantes en el cuadro del paciente y no llegarás a tratarlos, obviando unos de los principales responsables de dolor miofascial en el borde vertebral de la escápula.

Cada vez estoy más convencido, de que para comprender el SDM es importante entender el concepto en su conjunto: los PGM clave, los PGM asociados, las relaciones agonista/antagonista, los fenómenos que suceden en la zona de dolor referido, los factores de perpetuación, los mecanismos de activación, los fenómenos de sensibilización espinal segmentaria…

Cuando finalizas la formación en SDM, puedes convertirte en un aplicador de punción seca, o puedes comprender la complejidad del SDM y realmente empezar a tener una visión de conjunto, a identificar patrones clínicos claramente relacionados con un SDM y extraer de este modo todo el rendimiento  posible a un concepto de tanto interés clínico.

En los seminarios Travell & Simons, hacemos mucho hincapié en este tipo de información. Al fin y al cabo aprender la técnica de punción seca se trata simplemente de desarrollar una habilidad manual para el correcto manejo instrumental de la aguja. Si bien esto es fundamental, y dedicaremos otra entrada para explicar la importancia de una buena técnica de punción, considero que de nada sirve saber pinchar bien si no se es capaz de decidir cuándo, cómo y porqué pinchar determinados PGM.

Para ello, solamente un estudio del SDM en profundidad y una práctica continuada basada en el razonamiento clínico conseguirá que te conviertas en un experto en el SDM y no solamente en alguien que utiliza la punción seca como una herramienta más.

Carlos Giménez Donoso.

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2 comentarios

  1. Bien dicho carlos. 👍🏽+1

  2. […] a través de Punción seca: ¿una herramienta más? Por Carlos Giménez Donoso. — El blog de los Puntos Gatillo […]

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