Coxartrosis, pruebas de imagen y puntos gatillo. (Por CARLOS GIMÉNEZ DONOSO).


En los últimos años estamos viendo un incremento del número de publicaciones que llegan a una conclusión general muy clara: “No hay una buena correlación entre ciertos hallazgos en pruebas de imagen con la sintomatología de los pacientes”.

Esto es así en diferentes regiones corporales. No hay buena correlación entre hallazgos radiológicos positivos en la región lumbar con el dolor lumbar (1,2), tampoco la hay entre cambios degenerativos en el hombro con el dolor de hombro (3). Lo mismo parece suceder con la articulación de la cadera. Hoy nos vamos a detener en analizar el artículo: Association of hip pain with radiographic evidence of hip osteoarthritis: diagnostic test study (4),  intentando analizar desde otra perspectiva los hallazgos encontrados por los autores.

Los resultados de este estudio son apabullantes. Los autores analizan los resultados obtenidos de dos muestras de población de 946 y 4366 sujetos cada una con una media de edad de 63.5 (51-92) y 61.0 (45-79) años respectivamente. Se plantean valorar la correlación entre el dolor de cadera y la presencia de hallazgos radiológicos positivos indicativos de artrosis de cadera obtenidos mediante radiografía. Las conclusiones son contundentes: “existe una mala correlación entre dolor de cadera frecuente y signos radiológicos de coxartrosis en la cadera homolateral. La mayoría de pacientes con dolor frecuente en la cadera no presentaban signos radiológicos de coxartrosis, y la mayoría de pacientes con signos radiológicos de coxartrosis no tenían dolor de cadera frecuente”.

Lo que nos sorprende del estudio es la interpretación que los autores hacen de los resultados. Como criterio Gold Standard para diagnosticar clínicamente la coxartrosis se basan en la presencia de dolor frecuente en la región anterior de la ingle o la cara anterior del muslo en una de las muestras, y en la otra suman a este criterio la presencia de restricción dolorosa de la rotación interna de cadera.

El hecho de encontrar una mala correlación entre el diagnóstico clínico de coxartrosis (basado en los criterios que acabamos de enumerar) y la presencia de hallazgos radiológicos de coxartrosis, lleva a los autores a concluir que si nos basamos en las pruebas radiológicas para diagnosticar la coxartrosis, puede haber un gran número de sujetos que a pesar de presentar signos clínicos de coxartrosis no sean diagnosticados como tal.

En nuestra opinión, estos resultados se podrían interpretar desde otro punto de vista:

En primer lugar, el hecho de presentar cambios radiológicos de coxartrosis no implica que la persona vaya a tener dolor de cadera. Por lo tanto podría ser considerado un hallazgo relativamente normal a partir de ciertas edades.

En segundo lugar, el hecho de presentar dolor anterior de cadera con restricción dolorosa de la rotación interna de la cadera en sujetos mayores de 50 años es perfectamente compatible con otras alteraciones más allá de la coxartrosis. En este sentido, sabemos que la presencia de puntos gatillo miofasciales (PGM) en ciertos músculos de la cadera pueden cursar con una sintomatología similar. Por ejemplo, los PGM del músculo iliopsoas o de varios aductores de cadera pueden cursar con dolor profundo en la cara anterior de la ingle y cara anterior del muslo. Los PGM de los glúteos menor y medio pueden provocar un dolor profundo en la nalga que se percibe en la articulación de la cadera. Además siendo estos músculos, o parte de ellos, rotadores externos de cadera y sabiendo que el estiramiento de un músculo con PGM activos puede estar limitado y resultar doloroso, sería de esperar que pudiesen ser responsables de una restricción dolorosa de la rotación interna de la cadera (5, 6).

Esto es algo que ya sabemos que sucede en otras articulaciones. Varios estudios nos indican que en pacientes diagnosticados de artrosis de rodilla la prevalencia de puntos gatillo miofasciales es elevada (7, 8). Incluso encontramos algún estudio en el que el tratamiento de esos PGM consigue aliviar el dolor y mejorar la funcionalidad de pacientes en lista de espera candidatos a una prótesis total de rodilla (9).

Por tanto, a pesar de que no encontramos bibliografía que nos de luz sobre la prevalencia de PGM en pacientes diagnosticados de coxartrosis, parece sensato recomendar que en sujetos que presenten dolor anterior de cadera, se tenga en cuenta la posible contribución de un síndrome de dolor miofascial (SDM) producido por PGM en la musculatura de la cadera antes de atribuir la sintomatología a la artrosis de la articulación coxofemoral basándose fundamentalmente en pruebas de imagen.

Autor de esta entrada: Carlos Giménez Donoso (@fisioinspira).

 

1.- Tonosu J, Oka H, Higashikawa A, Okazaki H, Tanaka S, Matsudaira K. The associations between magnetic resonance imaging findings and low back pain: A 10-year longitudinal analysis. PLoS One. 2017;12(11):e0188057.

2.- Kalichman L, Kim DH, Li L, Guermazi A, Hunter DJ. Computed tomography-evaluated features of spinal degeneration: prevalence, intercorrelation, and association with self-reported low back pain. Spine J. 2009;10(3):200-8.

3.- Guffey JS, Barymon D, Doerflein C, Vo C, Bowen D.Degenerative Changes in Asymptomatic Subjects: A Descriptive Study Examining the Supraspinatus Using Musculoskeletal Sonography in a Young Population. J Allied Health. 2018 Summer;47(2):152-155.

4.- Kim C, Nevitt MC, Niu J, et al. Association of hip pain with radiographic evidence of hip osteoarthritis: diagnostic test study. BMJ. 2015;351:h5983.

5.- Mayoral O, Salvat I. Fisioterapia invasiva del síndrome de dolor miofascial: manual de punción seca de puntos gatillo. Ed Medica Panamericana. 2017.

6.- Travell J, Simons, D. Dolor y disfunción miofascial: el manual de los puntos gatillo. Volumen 2: extremidades inferiores. Médica Panamericana. 2004

7.- Sánchez-Romero EA, Pecos-Martín D, Calvo-Lobo C, García-Jiménez D, Ochoa-Sáez V, Burgos-Caballero V, Fernández-Carnero J. Clinical features and myofascial pain syndrome in older adults with knee osteoarthritis by sex and age distribution: A cross-sectional study. Knee. 2019 Jan;26(1):165-173.

8.- Mayoral O, Salvat I, Martín MT, et al. Efficacy of myofascial trigger point dry needling in the prevention of pain after total knee arthroplasty: a randomized, double-blinded, placebo-controlled trial. Evid Based Complement Alternat Med. 2013;2013:694941.

9.- Henry R, Cahill CM, Wood G, et al. Myofascial pain in patients waitlisted for total knee arthroplasty. Pain Res Manag. 2012;17(5):321-7.

 

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Un comentario

  1. Gracias! Muy muy de acuerdo!

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